Hay viviendas que destacan por su diseño y otras que cautivan por la historia que transmiten. Esta propiedad pertenece a ese reducido grupo de casas con alma, donde la esencia de la arquitectura tradicional ibicenca sigue presente en cada rincón. Sus gruesos muros de piedra natural, sus espacios exteriores y la tranquilidad que se respira convierten esta vivienda en una oportunidad única para quienes buscan autenticidad sin renunciar a la cercanía de la ciudad.
Ubicada sobre una parcela de 259 m², la finca ofrece un magnífico jardín privado de aproximadamente 150 m², un auténtico oasis donde la vegetación mediterránea, los árboles frutales y los distintos ambientes exteriores invitan a disfrutar del clima privilegiado de Ibiza durante todo el año. La piscina se convierte en el centro de la vida exterior, acompañada de zonas de descanso, comedor al aire libre y rincones llenos de encanto donde compartir momentos con familiares y amigos o simplemente relajarse en total privacidad.
La vivienda se distribuye en dos plantas completamente funcionales, ofreciendo la posibilidad de disfrutar de dos viviendas en una, una característica muy difícil de encontrar y con múltiples posibilidades de uso, ya sea para familias, invitados o alquiler.
En la planta baja, con 79 m² construidos, encontramos la vivienda principal, compuesta por un amplio salón-comedor con cocina abierta, dos dormitorios y un baño completo. Sus gruesos muros originales de piedra, la luminosidad natural y el encanto de la arquitectura tradicional ibicenca crean un ambiente cálido, acogedor y lleno de personalidad.
La planta superior, con 35 m² construidos, funciona de manera totalmente independiente de la planta baja y dispone de un dormitorio, salón-comedor con cocina integrada y un baño completo. Además, cuenta con una magnífica terraza de aproximadamente 35-40 m², un espacio perfecto para disfrutar del sol, organizar reuniones al aire libre o relajarse con total privacidad.
Esta distribución convierte la propiedad en una opción excepcional para quienes buscan una vivienda con espacios independientes, ideal para alojar familiares, recibir invitados con total autonomía o incluso obtener una rentabilidad adicional, manteniendo siempre la esencia y el encanto de una auténtica casa ibicenca.
Más allá de su encanto actual, esta propiedad ofrece un enorme potencial para actualizarla y adaptarla a las necesidades del futuro propietario, respetando el carácter auténtico que la hace tan especial. Es una vivienda ideal tanto como residencia habitual, segunda residencia o inversión, gracias a su excelente ubicación y a las múltiples posibilidades que ofrece.
Situada a escasos minutos del centro de Ibiza, del puerto, de las playas, colegios, supermercados y todos los servicios, permite disfrutar de la tranquilidad de una casa independiente sin renunciar a la comodidad de tener todo al alcance.
Propiedades como esta aparecen muy pocas veces en el mercado: una auténtica casa ibicenca con historia, jardín, piscina y personalidad propia, lista para comenzar una nueva etapa con sus futuros propietarios.


















































































































